Idiomas

Intregación de otra lengua

 

El descubrimiento de Tomatis

El experimento original del Profesor Tomatis no tenía nada que ver con el aprendizaje de idiomas. Era de hecho un experimento divertido. El Profesor Tomatis le pidió a un famoso cantante de ópera cantar un aria. Tomatis puso unos audifonos conectados a una máquina electrónica que podría eliminar algunas frecuencias de la escucha. Era un filtro acústico. De pronto, la voz del cantante comenzó a deteriorarse. Sucedió que la voz comenzó a perder los sonidos que estaban siendo bloqueados por el filtro. Este experimento, y muchos otros, sentaron las bases de la primera ley de Tomatis:

"...No podemos emitir un sonido que no se escucha..."

Es aquí donde surge una conexión entre esta ley y el aprendizaje de lenguas extranjeras. Para entender esto, primero debemos explorar algunas de las diferencias fundamentales entre los distintos idiomas.

Frecuencias Auditivas

El Dr Tomatis estudió las diferencias de las bandas sonoras preferenciales de cada lengua, y descubrió que el Español e Inglés casi no tienen puntos en común.

El inglés tiene una gran sensibilidad en los sonidos agudos. A partir de 2000 hertz presenta una progresión de 6 decibeles por octava hasta llegar a los 12000 hertz, lo cual explica la riqueza de sonidos sibilantes (agudos). 

 01 Idiomas frecuencias

Esta atracción por los sonidos agudos explica también la diptongación sistemática de sus vocales y la diferencia que hay entre la producción escrita y su pronunciación.

El español, por el contrario, es muy sensible a los sonidos graves, encontrándose su cima alrededor de los 1800 hertz. La sensibilidad del español es muy reducida en los agudos, lo que explica la dificultad de los hispano-hablantes para integrar lenguas extranjeras.

Los alemanes no oyen como los franceses, los franceses, no tienen el mismo oído que los ingleses.

Los franceses utilizan las frecuencias comprendidas entre los 1000 Hz y los 2000 Hz, a diferencia de los ingleses que utilizan frecuencias comprendidas entre los 2000 Hz y los 12000Hz. Ahora podemos comprender porque los franceses tienen tanta dificultad al aprender el inglés, y los ingleses para aprender el francés.

El Método Tomatis entrena el oído garantizando la escucha correcta de todas las frecuencias de lenguas extranjeras.

Latencia

El tiempo de latencia es el tiempo que necesita el oído de un determinado hablante, para ponerse a la escucha. Es un parámetro neurológico pero varía según las etnias y según la edad.

  • Inglés Británico       005 Milisegundos
  • Francés                  050 Milisegundos
  • Inglés Americano    075 Milisegundos
  • Ruso                      175 Milisegundos
  • Español                  005 Milisegundos
  • Italiano                  075 Milisegundos
  • Alemán                  125 Milisegundos

02 Idiomas latencia

Por consiguiente, integrar una lengua por el método Tomatis equivale a familiarizar su oído con la banda pasante de dicha lengua. Se consigue una forma de escuchar que se adapta a la curva envolvente que caracteriza esa lengua y además se consigue adaptar el oído al ritmo de la lengua.

Conseguido esto, los avances son rápidos y, lo que es más importante, duraderos.

¿Por qué Tomatis?

Siempre es interesante encontrar formas innovadoras para ayudar a conseguir a los estudiantes a dominar el idioma. Pero el control no siempre fácil. Y dependiendo de cual fue nuestra lengua materna, cuando se trata de aprender idiomas, nos enfrentamos a las limitaciones de la enseñanza tradicional.

Así es como el método Tomatis  ® actúa:

Este método se basa en una serie de conceptos acerca de cómo el ser humano se desarrolla, procesa la información, se comunica consigo mismo y con los demás, y finalmente aprende.

Entonces nosotros en Cogno Inteligencia ofrecemos soluciones que sean eficaces e innovadoras como lo es la adquisición de un nuevo lenguaje, esto nos permite ofrecer una alternativa eficaz y con resultados.

En que casos es efectivo el Método Tomatis para aprender idiomas:

  • Usted tiene dificultad para reconocer sonidos, palabras?
  • Usted está teniendo problemas para entender lo que le dicen?
  • Usted está luchando para poder entender / existen malentendidos por parte de otros? de lo que a usted le expresan?
  •  Usted tiene problemas para hablar y pronunciar el idioma y le gustaría mejorar su pronunciación?
  • Los demás avanzan en sus clases  / usted es incapaz de superar los obstáculos de la pronunciación?, del entendimiento?
  • Usted tiene pocas oportunidades de comunicarse o expresarse en una lengua extranjera?

 Idiomas-Tomatis-04

 Que hacer entonces?

Adquiera la capacidad de hablar 

El dispositivo portátil SOLISTEN  ® Integration Lenguajes y la lectura en voz alta con el dispositivo Forbrain ®, acompañado de la adquisición de vocabulario y gramatica, le ofrecen la posibilidad de adquirir la curva del idioma de su interés y prácticar con la ayuda de Forbrain ®, lo que le permitirá adquirir de manera eficiente el idioma de su elección.

  • Al estar en la frecuencia correcta (Cada idioma tiene una frecuencia diferente)
  • Eliminando el principal obstáculo (que su oído no escuche y por tanto no pueda procesar el idioma.
  • El trabajo de su producción oral
  • Comunicarse de manera efectiva
  • Otorga confianza para expresarse

Estudios e Investigaciones 

Proyecto Audio Lingua

El Proyecto AUDIO-LINGUA se llevó a cabo durante 3 años en varias universidades europeas con el apoyo financiero de la Comisión de las Comunidades Europeas en el marco del programa SÓCRATES. 

Los organismos e instituciones oficiales que supervisaron y validaron este programa de estudios y la investigación son:

* Oficina Idioma (conocido desde 1996: Bureau d'asistencia técnica Sócrates) Bruselas - Bélgica

* Universidad de Bolonia - Escuela de Lenguas Modernas para Intérpretes y Traductores - (SSLIMT) - Italia;

* Katholieke Hogeschool Vlaamse, Amberes - Bélgica;

* Universidad Gerhard Mercator, Duisburg - Alemania;

* Universidad de La Sapienza, Roma - Italia;

* Università Cattolica del Sacro Cuore de Milán - Italia;

* Universidad de Zaragoza, Zaragoza - España;

* CITO (Instituto Nacional para la Evaluación Educacional), Arnhem - Holanda;

Alcance del estudio

Cada universidad formó 3 grupos:

  1. Grupo "STAPS": Este grupo trabajó con el oído electrónico permitiendo entrenar la pronunciación, pero sin la ayuda de los maestros.
  2. Grupo de Control: Este grupo trabajó en el laboratorio entrenando su pronunciación con la ayuda de un profesor de tiempo completo
  3. Grupo O: Este grupo funcionó sin ningún ejercicio específico en la pronunciación; los alumnos estudiaron cursos de idiomas asistido de la práctica habitual en vigor en sus universidades. 

El estudio se centró en "acelerar y profundizar - con soporte de la Tecnología Tomatis - la comprensión y expresión oral en la adquisición de una lengua extranjera “. Los resultados de esta investigación validan los pasos que como pedagogía otorga el uso de herramientas fiables y complementarias, utilizados en las universidades que participaron en el proyecto de Audio-Lingua, y del cual se desprendes los siguientes resultados:

•Permitió reducir de forma muy significativa el tiempo de aprendizaje y como resultado de ello el esfuerzo de concentración y el trabajo duro de parte de los estudiantes: percepción y aprendizaje (capacidad de comprensión y expresión oral), permitió ahorrar un 50% en el proceso de integración, con respecto al tiempo para aprender una lengua. 

03 Idiomas gpo estudio

•Se observó que existe una disminución del esfuerzo de concentración y la fatiga del alumno; lo cual fué posible gracias a la activación de una mayor capacidad de análisis y diferenciación de las frecuencias del idioma.

•Las facultades perceptivas activadas siguen evolucionando después del período de entrenamiento. 

El uso del Método Tomatis está altamente recomendado para el aprendizaje de idiomas, en particular en la ausencia de un profesor de la lengua materna.

* El programa Sócrates es el programa de acción de la Unión Europea para la cooperación transnacional en el campo de la educación. Este programa proporciona apoyo y complementa las actividades de los miembros en la educación (educación escolar, educación superior, educación y sistema de formación ...) los Estados; y la Unión Europea "contribuirá al desarrollo de una educación de calidad" (artículos 126 a 127 del Tratado de la Unión Europea).

04 Logo Socrates

El Programa Socrates tuvo como objetivos:

  • "Fortalecer la dimensión europea de la educación a todos los niveles"
  • "Mejorar el conocimiento de las lenguas europeas"
  • "Promover la cooperación y la movilidad a través de la educación"
  • "Alentar la innovación en la educación"
  • "Promover la igualdad de oportunidades en todos los sectores de la educación"

Estudio en Bélgica

A continuación presentamos los resultados de un experimento que se hizo hace algunos años en una escuela en Belgica. Estos párrafos van a interesar a los padres y profesores que se  interesan en el  progreso de los niños en el aprendizaje de una lengua extranjera.

Gracias a la activa cooperación de cuatro profesores pudimos poner a prueba nuestro método comparándolo con los métodos la enseñanza tradicional. Un reporte fue redactado con los detalles y  conclusiones de la experiencia.

Para convencer al director del establecimiento de aplicar estas técnicas audio-vocales  tuvimos que explicarle que un alumno con dificultades para aprender una lengua extranjera se encontraba en la misma posición que un niño que no lograba leer ni hablar ni a escribir en su propia lengua materna. Ambos son disléxicos, es decir, tienen dificultades para escuchar. Este argumento, base de nuestra intervención en materia de dificultades escolares, no permitió lanzar una experiencia pedagógica que daría sus frutos.

Desde la vuelta a clases, en septiembre, un curso de sexto fue dividido en dos grupos. 16 niños seguirían una escolaridad completamente normal y otros 16, durante los cursos de inglés se utilizaría el Método Tomatis. El protocolo estipulaba que los niños del segundo grupo usarían exclusivamente el Método Tomatis por un periodo de cuatro meses en lugar de sus clases habituales de inglés.

A mediados del mes de octubre (un mes y medio después) los niños del primer grupo "inflaban el pecho": con las pocas expresiones que habían aprendido ya se creían americanos, mirando con un poco de burla a los otros compañeros que parecían perder su tiempo. Sin embargo, estos últimos estaban beneficiándose de todos los efectos habituales del método, es decir, tenían un mejor tono, se sentían mejor con ellos mismos (habían obtenido mayor confianza) y tomaban más distancia con respecto a sus preocupaciones.

A la vuelta a clases, en enero (fin de las vacaciones de invierno), los dos grupos tomaron el mismo curso de inglés, completamente normal. Pero era tal la inquietud de los padres y de algunos profesores con respecto a un eventual retardo de los niños que habían estado con oído Electrónico del Método Tomatis que se tuvo que realizar una evaluación general, dos meses después.

Yo quise asistir a esa reunión pues se disiparían muchos malentendidos.  Primero fueron interrogados los alumnos que habían seguido una enseñanza tradicional. Estos se pusieron a hablar inglés como todos los alumnos de un sexto nivel.  Apenas el profesor pronunciaba dos o tres frases consecutivas los niños se veían ahogados y respondían con palabras vagas, sin conexión y con una pronunciación fácil de imaginar. Los del segundo grupo simplemente hablaron inglés. Pronunciaban y reaccionaban “a la inglesa”. Y no se trataba de un problema de vocabulario pues no poseían más palabras que sus compañeros. Simplemente escuchaban el ingles. Habían sido  “ainglesados”, como puede serlo un pequeño londinense de cinco años que, poco a poco, amplia su vocabulario y mejora su rendimiento de manera natural. Contrariamente, durante ese mismo tiempo, los compañeros del primer grupo  pronunciaron y vivieron el inglés “a la francesa”, es decir traduciendo el idioma y tratando de entenderlo con un gran esfuerzo.

Lo que hicimos fue adaptar el oído de los niños a la escucha de otra lengua, hasta hacerlos aceptar otra manera de ser.  Su sistema nervioso, su cerebro y su cuerpo  llegaron a fundirse en otra manera de hablar, es decir, otra actitud , otra mentalidad.

Esta experiencia se desarrollo entre los años 1976-1977. Los profesores que la llevaron a cabo publicaron un reporte concluyente. En ese estudio se cuenta que los alumnos de un sexto año de primaria fueron sometidos a una serie de tests, entre los cuales estaba el Test de Escucha Tomatis, para realizar una experiencia de integración del inglés con utilización de un Oído Electrónico. La investigación fue conducida por tres psicólogos educacionales. Se constituyeron dos grupos: un grupo experimental (I) y un grupo de control (II), ambos escogidos aleatoriamente entre hombres y mujeres con el mismo nivel escolar y auditivo. Todos los estudiantes presentaban un perfil audiométrico muy similar, caracterizado por una curva ligeramente ascendente de 125 a 2000 hertz que luego descendía hasta 6000 hertz. O sea, niños que hablaban francés con buena escucha.

En algunas semanas los alumnos del grupo experimental mejoraron objetivamente su rendimiento auditivo, situándose la evolución mas neta en las frecuencias agudas de 3000 a 8000 hertz. Durante la experiencia –cuando los niños ya tenian muchas horas de ejercicios de pronunciación-, los profesores pidieron a una profesora británica que escuchara una serie de frases repetidas por los niños de los dos grupos. Se constataron grandes diferencias:  las silbantes eran sordas en el grupo de control y muy claras en el grupo experimental. Las confusiones entre b/p, d/t   resultaron  numerosas en grupo II mientras que en grupo I no se observó ningún error.  Los autores enfatizan que los tres niños del grupo de control que obtuvieron nota sobresaliente no habrían obtenido mas que un 5 ó 6 si hubiesen formado parte del grupo experimental. Además, estaban impresionados con la claridad de la voz de estos últimos.

Los progresos realizados por los niños del grupo experimental devinieron rápidamente sustanciales.

A la vuelta a clases, después de la vacaciones de verano, los alumnos del grupo de control conservaron el mismo número de errores en la prueba de espacializacion [1] mientras que los del otro grupo hicieron progresos notables. Pero mas espectaculares fueron los progresos en el dominio de la selectividad, es decir, en la facultad que permite identificar y sobretodo diferenciar los sonidos en un tramo de frecuencias determinado, con la máxima de fineza posible. Por esta razón, como subrayan los autores, “para realizar un curso de inglés en buenas condiciones es fundamental que la selectividad se encuentre abierta entre 125 a 3000 hertz como mínimo”. Los alumnos con la selectividad perturbada se encuentran a menudo con dificultades no solamente en el aprendizaje de un idioma sino también en la mayoría de las otras asignaturas.

En las conclusiones los profesores escribieron: “ Los errores de espacializacion, la selectividad perturbada y una lateralidad auditiva poco marcada,  configuran la mala capacidad de escucha. Esta es la principal responsable de la falta de conocimientos intuitivos de la lengua maternal e impide por lo mismo la integración de una lengua extranjera.”

Los progresos en selectividad pasaron la barra del 50% sobre un espectro que va hasta los 6000 hertz. El numero de errores pasa de 27 (en junio) a 13 (en septiembre) – mientras que los miembros del grupo de control se estabilizan alrededor de 20 faltas en promedio sobre 22 iniciales.  De los 16 alumnos del grupo experimental, el porcentaje al inicio de niños con dificultad en ese dominio era de 88 %. En junio esta cae a 44 %. Nueve alumnos sobre 16 alcanzan a abrir su selectividad. En el grupo de control  no se registra ningún progreso en selectividad (0%).

Otros tests fueron también realizados, en particular la prueba de Stamback que propone reproducir 21 secuencias rítmicas de más a más complejas. Los alumnos que siguieron el entrenamiento con Oído Electrónico obtuvieron resultados sobresalientes, en circunstancias que, dicen los psicologos, ninguno realizó una educación rítmica especifica.  Los sonidos filtrados por el Método Tomatis son los únicos artesanos de esta mejoría. Fenómeno muy importante puesto que el ritmo de una lengua extranjera es una de los elementos más difíciles de integrar. Escapa al análisis estrictamente intelectual. Los autores tienen razón en recordar que “entonación, ritmo y acentuación son fenómenos que dependen de estructuras primitivas – de orígenes más primitivos que la de los órganos responsables de las estructura fonemática. El elemento rítmico tiene que escapar a la conciencia si quiere imponerse. Así, los sonidos filtrados, desprovistos de toda significación y de percepción gramatical, ponen a quien los escucha en un universo donde se pierden las referencias lingüísticas anteriores, hasta ir adquiriendo otras progresivamente.

Cuando las curvas de los alumnos fueron juzgadas satisfactorias, los profesores los invitaron a realizar ejercicios de lectura en voz alta, con énfasis en la pronunciación de “silvantes”, que son los sonidos más representativos de la lengua inglesa.  Los observadores constataron que para captar estas sonoridades tan nuevas para ellos, los niños adoptaban una manera muy especial de sentarse – muy derechos – que contrastaba con la falta de tonicidad de los alumnos que trabajaban a menudo “echados” en los escritorios del laboratorio tradicional de lenguas.  Por otro lado, la memoria y las posibilidades de concentración de los alumnos del grupo experimental se acentuaron considerablemente. La evolución de la experiencia demostró que  así como había una relación entre el número de sesiones de sonidos filtrados y la facilidad de repetición de “silvantes”,  existía también una relación entre la calidad de reproducción de éstas y la capacidad de seguir correctamente los niveles progresivos del curso de ingles.

Después de estos meses de trabajo con el oído electrónico los alumnos retomaron su escolaridad normal. Y así como en las experiencias precedentes, demostraron también una sorprendente rapidez para integrar  los contenidos estrictamente informativos del curso que no habían podido seguir debido a las sesiones. Los autores del informe multiplicaron sus observaciones relativas a la facilidad que mostraban estos nuevos “anglicistas”, “la naturalidad con la cual colocaban los sketches en escena”, “la calidad de la entonación y del ritmo”, “la presencia de trazos significativos en la emisión de fonemas típicos como la aspiración de la “t” y de la “k”, el uso de la consonante final y la reducción de vocales en la sílabas no acentuadas”.

Esta experiencia llevada a cabo rigurosamente por profesores especializados en psico-lingüística merece ser retenida. Frente al desarrollo extraordinario de los medios de comunicación, frente a la globalización del mundo, ¿acaso no debemos pensar en los niños y en los adolescentes para que mañana tengan la alegría de comunicar en muchas lenguas?  ¿Acaso no deberíamos permitirles compartir esos terrenos de entendimiento que implican las relaciones ínter lingüísticas?

Ciertos padres están persuadidos que cuando los niños alcanzan un conocimiento profundo de su lengua materna no tendrán ninguna dificultad a empezar una segunda lengua.  No obstante, un niño que ha alcanzado en su país un nivel cultural elevado tiene a menudo más dificultades para comenzar una lengua extranjera. ¿Por que razón?  En efecto, el niño ha ido tan lejos en el conocimiento de su lengua maternal que no admite la aparente regresión en él un cambio de registro lingüístico. Esta perdido. Se siente amputado de esa facilidad natural y de un cierto sentimiento de superioridad.

Existe la creencia que se puede perder la identidad cuando se hablan muchas lenguas, en circunstancias que el pensamiento cuando deviene políglota gana en riqueza y fineza, adquiere mayor docilidad y más inflexión. El bilingüismo nos ayuda a encontrar y vivir esas famosas conexiones que existían entre las lenguas. Las palabras reencuentras sus  canales fonológicos que abren la puerta a los neologismos, a los juegos de palabras inter lingüísticos… El mundo visto por el oído de un ingles no tiene nada que ver con aquel de un francés.

La lengua francesa, como todas las otras, esta sujeta a variaciones geográficas. Los padres que prefieren ver a sus hijos perfeccionarse en el aprendizaje de su lengua materna no se dan cuenta que esta ya esta esclerosada por la región donde se han establecido. Así por ejemplo, la banda pasante de un Parisino ocupa el tramo 1000-2000 hertz lo cual la corta ya de otras frecuencias que se encuentran en otras regiones (Midi por ejemplo) donde la lengua francesa canta sobre un espectro mas extendido, mas italianizado. Ese niño no comprenderá nada del universo del escritor Valéry donde la riqueza de las “silbantes” lo aproximan al ingles. Cuando hablamos  nuestra lengua materna,  adaptamos nuestra lengua a un universo acústico bien particular. Y, cuando abordamos otra lengua, cambiamos nuestros puntos de referencia no solamente en el plano lingüístico sino que también desde una perspectiva mucho mas vasta, cultural.

Padres y profesores deben saber que existen actualmente medios simples de abordar el aprendizaje de una lengua viviente. Una logística desprovista de toda intelectualizacion  ha sido implementada para ayudar a los niños y a los adultos a entrar en el universo lingüístico de otras naciones.

Last modified onMiércoles, 31 Agosto 2016 16:05

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